Rinomodelación con ácido hialurónico: qué puede corregir y para quién está indicada

Rinomodelación con ácido hialurónico para proyectar y elevar la punta, mejorar radix y dorso y armonizar la nariz sin cirugía.

La rinomodelación con ácido hialurónico es un procedimiento mínimamente invasivo que permite modificar determinados aspectos de la forma de la nariz sin necesidad de cirugía.

Una de sus características más interesantes es la magnitud de los cambios que pueden conseguirse utilizando pequeñas cantidades de producto. En pacientes correctamente seleccionados, los resultados pueden ser realmente significativos y, muchas veces, sorprendentes tanto para el paciente como para el propio médico.

¿Qué puede corregirse?

La rinomodelación permite trabajar sobre distintos puntos de la nariz para modificar sus proporciones y conseguir una apariencia más armónica.

Puede utilizarse para elevar y proyectar la punta nasal, mejorar determinados ángulos y corregir o disimular irregularidades del radix y del dorso, incluyendo desniveles o prominencias.

El objetivo no consiste simplemente en agregar volumen, sino en utilizar pequeñas cantidades de ácido hialurónico en puntos estratégicamente seleccionados para modificar la arquitectura y las proporciones de la nariz.

Las narices caídas pueden ser excelentes candidatas

Contrariamente a lo que muchas veces se cree, algunas de las narices que pueden mostrar cambios más notorios son precisamente aquellas con poco soporte y una punta marcadamente descendida, que coloquialmente algunos pacientes describen como una nariz en “vela derretida”.

Mediante una planificación adecuada puede conseguirse mayor soporte, proyección y elevación de la punta, produciendo una modificación importante del aspecto general de la nariz.

Los cambios suelen resultar especialmente evidentes en el perfil, aunque también pueden observarse de frente.

El descenso de la punta al sonreír

En algunos pacientes, la punta nasal desciende de manera evidente durante la sonrisa. Una rinomodelación correctamente planificada puede proporcionar mayor soporte y proyección a la punta, haciendo que ese descenso durante la sonrisa disminuya considerablemente.

Una alternativa a la cirugía

La rinomodelación es una buena alternativa para personas que desean modificar determinados aspectos de su nariz pero no desean realizarse una rinoplastia quirúrgica.

También puede ser interesante para quien está considerando una futura cirugía y quiere experimentar previamente cómo se vería con determinados cambios de perfil, proyección o posición de la punta.

Esto no significa que la rinomodelación sustituya una rinoplastia en todos los casos. Existen alteraciones que requieren una corrección quirúrgica y la evaluación previa permite establecer las posibilidades y limitaciones de cada procedimiento.

¿Qué producto utilizamos?

En rinomodelación utilizamos ácido hialurónico. En esta zona preferimos trabajar exclusivamente con ácido hialurónico y no utilizar materiales de relleno permanentes. La elección del producto, su cantidad y los puntos de aplicación dependen de la anatomía y del objetivo de cada paciente.

¿Puede influir sobre la ventilación nasal?

Aunque su indicación es fundamentalmente estética, en determinados pacientes los cambios en el soporte y la configuración de la nariz pueden acompañarse de una mejor percepción de la ventilación nasal.

La rinomodelación, sin embargo, no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento específico de una obstrucción respiratoria cuando esta existe.

Anestesia y recuperación

El procedimiento puede realizarse con anestesia local infiltrativa. En pacientes con mayor tolerancia al procedimiento, puede ser suficiente la utilización de anestesia tópica en crema.

Es un tratamiento ambulatorio y la recuperación suele ser rápida. Aunque puede existir cierta inflamación o algún pequeño hematoma, habitualmente es posible retomar las actividades cotidianas al día siguiente.

La importancia de la experiencia

La nariz posee una anatomía particularmente compleja y pequeñas modificaciones pueden producir cambios importantes en sus proporciones.

Por este motivo, la rinomodelación requiere un conocimiento preciso de la anatomía nasal, planificación y experiencia específica en técnicas de inyección, y debe ser realizada por profesionales con formación y experiencia suficientes en este tipo de procedimientos.

Un tratamiento personalizado

No existe una rinomodelación idéntica para todos los pacientes. La forma inicial de la nariz, el soporte de la punta, las proporciones faciales y los cambios que se desean conseguir determinan la estrategia.

La evaluación previa permite establecer qué puede conseguirse mediante ácido hialurónico, cuáles son sus limitaciones y cuándo resulta más conveniente considerar una corrección quirúrgica.

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